Las microalgas son
microorganismos de vida libre, procariotas (cianobacterias) y eucariotas, con
una gran variedad de especies y formas, que crecen y se multiplican en medios
acuáticos, dulces o salados, e incluso en medios extremos en los que, hasta
hace muy poco, se pensaba que la vida era imposible. Tienen la ventaja de que
realizan, al igual que las plantas superiores, fotosíntesis oxigénica y sus
requerimientos nutritivos son muy simples. Para su crecimiento es suficiente el
CO2 de la atmósfera, nitrato (algunas son fijadoras de N2
atmosférico), sulfato, fosfato y micronutrientes. Una producción industrial de
biomasa, a base de microalgas, se puede obtener cultivándolas en zonas
semidesérticas, si hay suficiente luz y los cambios de temperatura son
moderados, por lo que no compiten por suelo destinado a la agricultura. La
productividad potencial de las microalgas es muy alta si se comparan con las
plantas destinadas a producir alimentos, su genética es más simple que la de
plantas superiores y recientemente se están consiguiendo transformaciones
genéticas estables que ponen de manifiesto su enorme potencial biotecnológico.
Las primeras
investigaciones de carácter aplicado de las microalgas se centraron en; a) su
utilización como fuente alternativa y complementaria de proteínas de alto valor
nutritivo; b) la producción de metabolitos de alto valor añadido; y c) la
depuración de aguas residuales. Sin
embargo, los campos de aplicación de microalgas se extienden cada vez más.
Numerosos grupos de investigación desarrollan con éxito sus estudios sobre las
posibilidades de las microalgas como fuente de compuestos con actividades
terapéuticas frente a diversas patologías, especialmente tumorales, infecciosas
y cardiovasculares, y como fuente de biocombustibles lo que, sin duda, ayudará
a paliar la dependencia del mundo actual de los combustibles fósiles.
El modelo energético actual, basado en el petróleo y
otros combustibles fósiles, comienza a estar caduco. Problemas derivados de su
uso, como el negativo impacto medioambiental y su efecto sobre el calentamiento
global, la inestabilidad de los precios, el progresivo agotamiento de las
reservas y los conflictos geopolíticos, han provocado en los últimos años la
búsqueda de nuevas fuentes energéticas, alternativas y renovables, que rompan
la dependencia del petróleo de las sociedades industrializadas. La Agencia
Internacional de la Energía prevé una demanda mundial de petróleo de 99
millones de barriles/día para 2035, mientras que el pico de producción está en
68-69 millones de barriles/día. Estos datos objetivos demandan fuentes nuevas
de energía. Hoy es una realidad el uso de energías renovables, como la energía
eólica, solar, térmica, termoeléctrica y fotovoltaica, llamadas a liderar un
proceso de cambio energético irreversible. Y en este nuevo escenario, los
biocombustibles, biodiésel, bioalcohol, hidrógeno y biogás, están llamados a
jugar un papel crucial.
En este libro hemos pretendido reflejar, desde
nuestra experiencia investigadora con microalgas; a) los fundamentos básicos de
sus aplicaciones biotecnológicas; b) la situación actual de cada sector; y c)
las necesidades de investigación, científica y/o tecnológica, para que los
procesos sean rentables, en el libre mercado de los países desarrollados. Para
ello se ha realizado una extensa y rigurosa
recopilación de los trabajos publicados en destacadas revistas científicas de
cada sector. Creemos que no existe, al menos en castellano, una publicación de
este tipo, que preserva el rigor científico y lo hace compatible con su aspecto
divulgativo y entendible, sin necesidad de ser experto en la materia. De hecho,
se pretende que este manual se destine, como guía de referencia o de apoyo,
tanto al estudiante de biotecnología como al investigador inmerso en este
fascinante mundo de las microalgas. Esperamos haberlo conseguido.
Queremos mostrar nuestro agradecimiento a las
personas integrantes de nuestro grupo de investigación y a todos aquellos
investigadores que han trabajado eficientemente con el objetivo de demostrar el
potencial biotecnológico de estos microorganismos. Deseamos también agradecer a CEPSA S. A. U., en las
personas de su Director del Centro de Investigación, D. Rafael Larraz, del
Director de la Refinería “La Rábida”, D. Rafael Martínez-Cañavate, y del
Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de dicha Refinería, D.
Jesús Velasco, así como a la Cátedra CEPSA de la Universidad de Huelva, el
apoyo decisivo en la publicación de esta obra y la colaboración que siempre nos
han mostrado en la búsqueda de nuevas e innovadoras alternativas energéticas
respetuosas con el medio ambiente. Deseamos hacer extensivo nuestro
agradecimiento a Joana Frontela, Antonio Yunquera, Miguel Pérez Pascual, Jaime
Berbes y José Gómez, por el apoyo y la colaboración científica y técnica
mostrados en el estudio conjunto del potencial de las microalgas como nueva
fuente sostenible de biocombustibles.
Los autores.

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